La antigua cochera del gran hotel, de planta rectangular y cubierta a cuatro aguas con fuertes pendientes, se transformó en la nueva Casa Club del campo de golf. En el interior, un volumen prismático cerrado alberga los espacios de servicio, alrededor de los cuales se distribuyen los salones y la cafetería, a doble altura. Sobre ese volumen, abierta a todo el espacio, una amplia sala de estar rodea la chimenea.

Se dispuso un volumen paralelepipédico y cerrado exento en posición central. su interior proporcionaba el espacio suficiente para albergar aseos, vestuarios, cocinas y barra de cafetería. Encima de este volumen se ubicó el salón de estar, abierto, alrededor de la chimenea. Los espacios abiertos contaban con la altura total del edificio y con el protagonismo del entramado estructural de la cubierta, a base de cerchas mixtas formadas por vigas de madera de castaño, reforzadas y atirantadas con perfilería metálica para conseguir una mayor ligereza.

El pavimento de la planta baja, de granito propio de la zona, se dobló sobre la pared para formar un zócalo. a partir de él se desarrolló un empanelado de madera de cedro hasta llegar a la cubierta, cuyo tablero, constituido por un panel aislante tipo thermochip, tiene un acabado interior de madera de abeto oscurecida que contrasta con la madera estructural. el pavimento de la planta primera se resolvió con un entarimado de madera de castaño. La barandilla de vidrio contribuye a la transparencia del espacio y suaviza el contorno del volumen interior.

El objetivo que se perseguía con este proyecto era dotar al club de Golf de Guitiriz de un carácter hospitalario que invitara a sus ocupantes a disfrutar más del complejo del Gran Hotel. Por este motivo, el proyecto de interiorismo persiguió la caracterización de los espacios de acuerdo con su función, en coherencia con el ambiente acogedor que se pretendía. El empleo de los mismos materiales y el mismo tipo de muebles que en el hotel confiere al interior de la casa club las mismas características ambientales. La elección de materiales nobles, con el protagonismo de la piedra y la madera, persigue un diseño contemporáneo con un ambiente cálido y relajado. Un cuidadoso diseño de los detalles, la combinación del acero y el vidrio, el aprovechamiento de la luz cenital y el soleamiento alternativo de sus fachadas dotan a la casa club de su peculiar luz interior.