Frente a la ría del Burgo, junto al nuevo paseo marítimo, y en una zona privilegiada desde el punto de vista urbanístico, se alzan orgullosas las estructuras de la antigua fábrica Cros. Las tres naves que se conservan constituyen un magnífico ejemplo de la arquitectura industrial de la época. En la primera fase se contemplaron la descontaminación y la consolidación estructural del conjunto. La restauración completa de la estructura de hormigón se llevó a cabo utilizando el mismo encofrado tradicional de tablilla de madera de pino. Para la rehabilitación de las cubiertas de bóveda de cañón se recuperó el peculiar sistema aligerado original, a base de husos cerámicos.

El estado de conservación de toda la estructura fue objeto de un estudio pormenorizado en el que se definieron las patologías y los procedimientos de reparación, en resumen, cabe decir que las estructuras no presentaban graves problemas para su puesta en uso y que, tras las demoliciones de todo lo inútil o irrecuperable y las reparaciones necesarias de los desperfectos ocasionados por el uso anterior, quedarían perfectamente consolidadas.

Una vez realizado el estudio previo, se empezó a poner en práctica la primera fase del proyecto, que tenía como objetivo la reparación, consolidación y restauración de los tres edificios que se conservaron de la antigua fábrica Cros: los antiguos Sulfúrico 1, 2 y 3. se trataba de edificios de grandes proporciones, de planta rectangular y cubiertas de bóveda de cañón. En su interior se alojaban una serie de hornos –con sus instalaciones anejas y un almacén de piritas en los que se producía ácido sulfúrico por el método de la tostación de piritas.

El conjunto que forman los tres edificios posee un indudable valor urbanístico y arquitectónico por su sistema constructivo, sus cualidades plásticas y volumétricas y su configuración espacial. Constituye, en suma, un magnífico ejemplo de la arquitectura industrial de la época, lo que le da el valor de pieza para conservar del patrimonio arquitectónico moderno de Galicia.

Trabajos de limpieza y consolidación de las edificaciones.

  1. Demolición y retirada de todos los elementos estructurales en estado ruinoso.
  2. Excavación selectiva y retirada de tierras contaminadas.
  3. Tratamientos de descontaminación.
  4. Ejecución de muros de sótano en el vaciado interior de los edificios.
  5. Andamiado completo de las estructuras.
  6. Refuerzo completo de todos los pilares y vigas perimetrales. Previamente se sanearon el hormigón y las armaduras existentes, mediante repicado y chorro de agua a presión. Se llevó a cabo con un recrecido completo en toda su altura y longitud, incluyendo nuevas armaduras por las cuatro caras del elemento. Los pilares y las vigas antiguos quedaron completamente confinados en el hormigón nuevo. La consolidación es, a la vez, un pasivado de las armaduras existentes y una descontaminación del elemento.
  7. Refuerzo completo de las bóvedas de cañón de “fusés cerámicos”. Previamente se sanearon mediante chorro de arena a presión por ambas caras. Por la cara inferior, se realizó un proyectado de mortero para protección de las armaduras existentes.
  8. Reconstrucción completa de elementos estructurales a conservar, cuya demolición previa fue necesaria, dado se estado ruinoso.