El parking dispone de dos entradas. Se puede acceder al mismo, tanto por Puerta Real como por el castillo de San Antón. En el caso de la primera, se trata de una entrada provisional mientras no se termina la construcción del túnel que conectará el subterráneo de La Marina, que conectará con el de O Parrote, la entrada estará ubicada bajo tierra. El aparcamiento dispone de 610 plazas.

En el interior del parking se buscó conseguir un aspecto atractivo y alegre distante del aspecto sobrio del aparcamiento tradicional. El color, es por tanto, un elemento clave, con una doble función de identificar las distintas zonas del aparcamiento para el fácil entendimiento del usuario, y al mismo tiempo, darle una unidad a todo el conjunto.

Una premisa fundamental, ha sido la elección de materiales resistentes y de fácil mantenimiento, lo que supone un gran ahorro económico. De esta manera, se diseñó un revestimiento formado por unos paneles de alucobond de distintos colores, sobre un zócalo de rejilla de tramex, que protege las paredes en las zonas donde pueden ser dañadas por los vehículos.

El aparcamiento consta de dos niveles, la planta -1, es la destinada al aparcamiento público de rotación, y en el nivel -2 se encuentra la zona de abonados.

Los núcleos verticales se forran de policarbonato retroiluminado, de manera que se convierten en unas cajas de luz en el interior del aparcamiento, resultando así, muy fácil su localización para el usuario. Este policarbonato se convierte en el lienzo ideal para la colocación de la señalética.