En la calle Barrera de A Coruña, lugar de referencia en la hostelería de la ciudad, se realiza la reforma de un local con una premisa clara, recuperar la arquitectura tradicional hostelera gallega adaptándola a nuestros días. Se mantiene la estética de “Tasca” que ya existía en el local convirtiendo a la piedra vista de las medianeras, y la madera en los protagonistas absolutos de esta intervención.

Al tratarse de un local de proporción alargada y unos escasos cuatro metros de ancho, era una cuestión de vital importancia el realizar un diseño que permitiera el mayor aprovechamiento con una mejora espacial. Esto fue posible gracias también al dibujo de una mesa especial en madera que recorre todo el local y recuerda las complejas formas del animal que da el nombre al restaurante: el cocodrilo.

El edificio está considerado como representativo de una tipología edificatoria que se presenta en el tejido edificado de la Pescadería. Su antigüedad se estima en 100 años, sin existir determinación de la fecha exacta.

El proyecto consta de dos fases, la primera, ya realizada, consiste en el interiorismo de un local de hostelería, y actualmente se está ejecutando la segunda fase, que abarca la rehabilitación de las plantas primera, segunda, tercera y bajo cubierta del edificio que se encontraban en un estado de gran deterioro de algunos elementos constructivos debido al paso del tiempo y la falta de mantenimiento.

La intervención prevé la conservación y la rehabilitación de la estructura, de los muros, de la galería de madera, y  de las carpinterías, sustituyendo los elementos por unos de similares características en caso de no poder conservarlos por su deterioro constructivo.