Rehabilitación del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Madrid (COAATM) en colaboración con Naiara Montero Viar.

Se trata de la rehabilitación y la reforma interior completa de un edificio de principios del siglo XX, con protección integral, situado en el centro de Madrid y colindante con el Convento de las Descalzas Reales.

La rehabilitación se planteó desde la recuperación estructural y formal y desde la puesta en valor arquitectónico de un edificio que, siendo inicialmente de viviendas, fue transformándose paulatinamente en sede colegial, sin haber alcanzado una clara tipología de edificio administrativo. Se trataba también de proporcionar al COAATM una sede funcional y representativa, es decir, un centro administrativo moderno que fuera insignia e imagen de lo que la institución ofrece a la sociedad. La operación tenía que ser viable en dos sentidos: constructivo y normativo. En el sentido constructivo, había que ofrecer una solución factible y técnicamente solvente que proporcionara calidad constructiva y facilidad de mantenimiento. En el sentido normativo, se trataba de lograr que se cumpliera toda la normativa de aplicación, especialmente la normativa crítica de accesibilidad, habitabilidad y protección de incendios.
En orden a conseguir los objetivos expuestos, los criterios adoptados fueron los siguientes:El establecimiento de un sistema claro y rotundo de circulaciones que permitiera la lectura interior del edificio como un todo integrado, como un espacio unificado y versátil.La concentración vertical de cuartos de aseos y patinillos de instalaciones en la zona óptima para ello (medianería larga), dejando libre el resto de la planta.La estructuración de espacios diáfanos, transparentes, flexibles y funcionales.
El edificio quedó estructurado alrededor de un rotundo núcleo de comunicación. El patio derecho se reintegró a su estado original, bajándolo hasta el sótano. Dentro del patio se instaló un ascensor panorámico que da servicio a todas las plantas del edificio.La disposición del nuevo ascensor en el patio, que abría «hacia atrás», permitió crear un nuevo vestíbulo de ascensor en todas las plantas del edificio, incluidas sótano y cuarta. Este también da acceso a la escalera de evacuación protegida, racionalizando y unificando el sistema circulatorio de una vez por todas.
La circulación horizontal por planta tipo adopta un esquema circular que se conforma como un espacio longitudinal de relación. Este discurre por el centro del edificio, paralelo a fachadas y medianerías, y establece una separación entre el núcleo de patios y los espacios diáfanos destinados a los distintos departamentos.
Para el nuevo salón de actos se propuso una planta en hemiciclo, más adecuada para usarla como aula magna. Esto supone una gran ventaja para las sesiones en las que hay intervenciones de los asistentes, turnos de ruegos y preguntas, etc. en definitiva, da un mayor relieve a los actos y un mayor confort a los asistentes.