La vivienda se ubica en Oleiros, municipio de A Coruña.

La parcela está rodeada por dos viales: uno principal y otro secundario. Con el objetivo de aumentar la privacidad, se plantea ubicar la fachada corta (destinada a garaje) en el vial principal y la larga (donde se encuentran las estancias vividoras) en el secundario.

La vivienda está orientada de tal manera que se encuentra “cerrada” hacia el exterior, pero hacia el interior se encuentra totalmente “abierta” gracias a sus cerramientos transparentes. Su forma geométrica en “U” abraza el jardín privado. Esta orientación no sólo permite ver el jardín privado desde cualquier punto de la vivienda, sino que también configura una entrada de luz y calor al espacio interior.

El jardín privado está diseñado de tal modo que constituye una barrera vegetal para evitar ser vistos por viviendas vecinas.

El acceso principal a la vivienda es una “grieta” que se abre en su “escudo” (cerramiento exterior). De esta manera, se consigue aumentar el misterio y la privacidad de la vivienda; la cual, revela todo su encanto y se expone a quien acceda a su interior.

Como un barco que huye del mal tiempo, la vivienda da la espalda a los vientos del norte y se vuelca hacia el sur soleado.

Uno de los objetivos fue que se viera “abrazada” por el bosque existente cercano a la parcela. Por esto, se desarrolla una edificación únicamente en planta baja, evitando superar la altura de los árboles y resguardando la vivienda en este bosque.