Rehabilitar en tiempos de crisis. CAPITULO I

Comenzamos con el primer capítulo del artículo elaborado por Gustavo Díaz García y Lucas Díaz Sierra sobre “Rehabilitar en tiempos de crisis” (introducción). Centrándonos ya en una obra concreta. La Rehabilitación de la sede del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Madrid (COAATM) y el ámbito de actuación: un entorno urbano cargado de historia.

La sede del COAATM ocupa un edificio situado en la esquina de las calles Maestro Victoria y Misericordia de Madrid, a escasos metros de la Puerta del Sol, colindante con el Convento de las Descalzas Reales y contiguo a la plaza de San Martín. Es, sin duda, uno de los puntos más singulares de la trama urbana, por su antigüedad y su significado.

En efecto, es a lo largo del siglo XII cuando, alrededor de este espacio, se configura el arrabal de San Martín, extramuros de una muralla que cercaba lo que inicialmente fueron la medina y el arrabal mozárabe que ya, en ese momento, se habían transformado en el núcleo cristiano y el arrabal mudéjar, tras el intercambio de población provocado por la conquista en tiempos de Alfonso VI.

Pero es en el siglo XVI cuando se produce el acontecimiento fundamental, con la fundación, por iniciativa de la princesa Juana de Austria, hermana de Felipe II, del Monasterio Real de Nuestra Señora de la Consolación (1557), de franciscanas descalzas, más conocido como “Las Descalzas Reales”. En estas fechas, Madrid cuenta ya con un segundo recinto amurallado que engloba los dos arrabales antes extramuros (San Martín y Santa Cruz) y el convento de Santo Domingo. La Plaza del Arrabal es ya el centro de la Villa, que se convertirá en Corte en 1561, y acabará transformándose en la Plaza Mayor.

La fundación influye decisivamente en la evolución del entorno, con la aparición de la Casa Real de la Misericordia (1559), la Tahona de las Descalzas y la Casa de Capellanes, esta última para atender a las necesidades de culto del propio Monasterio. En el siglo XVIII el entorno aparece consolidado con la Casa Real de Nuestra Señora del Sacro Monte de Piedad (1702) y diversos palacios nobiliarios.

En el siglo XIX, las desamortizaciones provocan un cambio radical en la estructura de la propiedad de la zona, si bien la comunidad de las Descalzas Reales se salva de la exclaustración gracias al Patronato Real. No así el resto de las dependencias, que fueron sacadas a pública subasta, con la consecuencia del cambio de uso para las mismas. Así, en la Casa de Misericordia se segregan viviendas, e incluso el patio y varias crujías se habilitan para teatro. La Casa de Capellanes pasa a propiedad particular y, a finales de siglo, encontramos instalada allí la panadería Viena Capellanes, la primera que fabricó “pan de Viena” en Madrid, que heredaron y regentaron en su juventud los hermanos Ricardo y Pío Baroja. Tanto la Casa de Capellanes como el entorno urbano que la rodea aparecerán descritos en muchas de las obras literarias de este último.

También son de reseñar las transformaciones que, con motivo de la creación de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid, se llevan a cabo en la antigua sede del Monte de Piedad y otros palacios colindantes. Como consecuencia de las mismas, se produjo una radical modificación en los frentes a las calles Capellanes y Misericordia, y a las plazas de las Descalzas y San Martín.

Es también a finales del siglo XIX cuando se produce un cambio de alineaciones, con un aumento de la anchura de calles, en coherencia con la operación de reforma de la Puerta del Sol, que aspira a aplicar en el centro de la ciudad los nuevos criterios urbanísticos. Esta operación provoca la demolición de gran cantidad de inmuebles y su sustitución por otros de la tipología que ha llegado hasta los tiempos actuales: edificios de vivienda de cuatro o cinco alturas con bajo y, en ocasiones entreplanta, dedicadas a uso comercial. La calle, que hasta entonces había tenido el nombre de calle de los Capellanes, tras un período en que recibe el nombre de Mariana Pineda, pasa a llamarse definitivamente calle del Maestro Victoria, en honor de uno de los más insignes habitantes que tuvo la Casa de Capellanes. En efecto el Maestro Victoria, uno de los más grandes polifonistas europeos, se incorporó como maestro de capilla de la emperatriz María de Austria en 1587, entonces retirada en la Descalzas.

En la plaza de las Descalzas, frente al Monte de Piedad, estuvo en tiempos la fuente con la estatua de Venus conocida popularmente como la Mariblanca, trasladada luego a la Puerta del Sol. También hubo un pasadizo volado entre las Descalzas y el edificio de enfrente, por encima de la calle Misericordia, hoy desaparecido.

Hoy en día, de todos los edificios históricos, permanece el Convento de las Descalzas, declarado Monumento Nacional. Caja Madrid ha sustituido gran parte de sus edificios históricos por una nueva edificación, que ha modificado también el frente a la plaza del Celenque. Y el Corte Inglés ha edificado un centro comercial de grandes dimensiones sobre varios solares, incluido el que ocupaba la Casa de Misericordia. La antigua casa de Capellanes, transformada en Viena Capellanes, dura hasta 1903, cuando se demuele para dar lugar  a la construcción de un nuevo edificio.

El inmueble actual fue construido según proyecto redactado en 1903 por el arquitecto Manuel Medrano Hueto, por encargo de la marquesa viuda de Villamejor, madre del conde de Romanones, quedando las obras terminadas en 1.906. Originalmente constaba de un sótano, planta baja y entreplanta comerciales, y tres plantas altas (principal, segunda y tercera) destinadas a viviendas. En fecha indeterminada se construyó una planta cuarta como ático retranqueado, también destinada a viviendas. Este edificio, sustituto de la vieja Casa de Capellanes, que albergó en su última etapa la panadería Viena Capellanes, es en la actualidad la sede del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Madrid.